Imagina una pantalla gigante en la que la voz de una cantante sale de su boca y el rugido de un coche cruza la pantalla junto con el coche. Sin altavoces por ningún lado. Investigadores del Instituto Coreano de Maquinaria y Materiales (KIMM) han construido un prototipo de 100 pulgadas que hace justo eso: pone a vibrar como un altavoz zonas concretas de la propia pantalla, según Tech Xplore y Electronics For You.
Por qué importa: en casi todas las pantallas actuales la imagen está en un sitio y el sonido sale de otro, de los altavoces bajo la tele, a los lados de la pantalla del cine o escondidos en el salpicadero del coche. El cerebro rellena el hueco, pero nunca queda del todo bien. Que el sonido salga exactamente de donde ocurre la acción hace que las pantallas grandes resulten más naturales, y puede ayudar allí donde hay que saber de un vistazo qué parte de la pantalla está «hablando».
Una pantalla que también es el altavoz
Cualquier panel plano puede sonar si lo haces vibrar a la velocidad adecuada: así es como algunas teles ya reproducen el audio a través del cristal. Lo difícil es hacer vibrar solo un punto y que el resto del panel se quede quieto. A las vibraciones les encanta extenderse, como las ondas en un estanque.
El equipo del KIMM, dirigido por el investigador sénior Dongjoon Kim, colocó 80 pequeños actuadores llamados motores de bobina móvil (la misma pieza que mueve un altavoz normal) en la parte de atrás del panel. Primero midieron cómo responde el panel cuando empuja cada uno. Después «trabajaron hacia atrás»: para cualquier punto de la pantalla, un programa calcula con qué fuerza exacta debe empujar cada actuador para que sus vibraciones se sumen en ese punto y se anulen en el resto, según Tech Xplore y Electronics For You.

Dónde entra la IA
Para que el sonido siga a la imagen, el sistema tiene que saber dónde va cada sonido. Ahí entra la inteligencia artificial: localiza la posición y el tamaño de cada fuente de sonido en el vídeo, separa el sonido elegido de la mezcla (una voz de la música de fondo, por ejemplo) y lo reproduce en tiempo real desde la zona correspondiente de la pantalla. Si la persona o el objeto se mueve, el sonido se mueve con él, explican ambos medios.
Dos trucos más lo mantienen fluido. Un paso de «excitación selectiva» descarta los actuadores que transmiten mal la vibración, lo que mantiene estables los cálculos, y un paso de suavizado empalma las señales de sonido sucesivas para que no haya chasquidos ni cortes cuando una voz se desplaza, cuenta Tech Xplore.
¿Funciona bien?
- Puntería: eligió la zona de sonido correcta con un 99,9 % de acierto.
- Precisión: la zona activa vibró hasta 35 decibelios más que las zonas en silencio. Cada 10 dB equivalen más o menos a multiplicar por diez la energía del sonido, así que es un foco muy nítido.
- Comprobación: una cámara acústica, que «fotografía» de dónde sale el sonido, confirmó que salía del sitio correcto y seguía a la imagen en movimiento.
- Tamaño: el prototipo mide unas 100 pulgadas (2,5 metros) y combina una película LED transparente con un panel de aluminio.
Estas cifras salen de las pruebas del equipo, publicadas en el Journal of Mechanical Science and Technology y recogidas por Tech Xplore y Electronics For You.
¿Merece la pena esperar a esta tele?
Todavía no. Es un gran prototipo de investigación, no un producto, y el equipo apunta primero a las pantallas grandes: arte digital, conciertos y exposiciones, cartelería digital, muros LED gigantes y pantallas de coche. El diseño es modular, así que se pueden unir varias unidades para formar una pantalla mayor, y si se hacen vibrar varias a la vez se consiguen graves profundos, como con un gran subwoofer, según Tech Xplore. Electronics For You añade que el KIMM tiene una patente coreana del sistema modular, y el equipo quiere llevarlo a las pantallas de baldosas LED, las piezas con las que se montan las grandes pantallas de exteriores y escenarios.
Qué viene ahora
La próxima prueba es pasar de un panel construido con mimo a los muros de baldosas LED que ya se usan en estadios, tiendas y escenarios. Si se puede escalar, lo más probable es que el primer sitio donde oigas un sonido salir directamente de una imagen no sea tu salón, sino un museo, un concierto o el salpicadero de un coche, donde saber exactamente qué parte de la pantalla está hablando ayuda de verdad.
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Fuentes
- Sound comes from where you see it: Display technology reproduces sound at on-screen locations – Tech Xplore (Consejo Nacional de Investigación en Ciencia y Tecnología de Corea), 19 de octubre de 2026
- Display Technology Makes Sound Follow On-Screen Action – Electronics For You, 15 de octubre de 2026
- Vibration field control for an audio-visual integrated modular display – D. Kim et al., Journal of Mechanical Science and Technology, 2026