El 18 de noviembre, una pequeña sonda lanzada en 1977 se convertirá en el primer objeto fabricado por el ser humano que llega a un día luz completo de la Tierra. Ese día la Voyager 1 estará a unos 25.890 millones de kilómetros, así que un mensaje de radio, que viaja a la velocidad de la luz, tardará 24 horas en alcanzarla, y la respuesta otras 24 en volver, según el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
Por qué importa: nada de lo que hemos construido ha llegado tan lejos, y la Voyager 1 sigue hablando con nosotros. El hito llega tras unas semanas movidas: los ingenieros han arañado energía para mantener encendidos sus últimos instrumentos, y la sonda le dio un buen susto al equipo al quedarse callada dos días en octubre.
¿Cuánto es un día luz?
La luz es lo más rápido que existe en el universo. Un día luz es, sencillamente, la distancia que recorre en 24 horas: unos 25.900 millones de kilómetros, o unas 173 veces la distancia entre la Tierra y el Sol, según EarthSky, que calcula la fecha con los datos de la NASA.
Para llegar hasta ahí, la Voyager 1 lleva 49 años, 2 meses y 11 días volando, a unos 61.155 km/h. Incluso a esa velocidad, recorrer un día luz le ha llevado medio siglo. Esa es la escala real del espacio.
Suzanne Dodd, directora del proyecto Voyager en el JPL, lo resume con humor: «Si quieres saludar a la Voyager, mandas tu mensaje y te vas a casa». La respuesta llega unos dos días después.
El 18 de noviembre no cambia nada a bordo, y la sonda no notará nada a su alrededor. El hito es una regla, no un acontecimiento: una forma de sentir lo enorme que es el espacio entre las estrellas.

España también está al teléfono
La voz de la Voyager 1 es ya tan débil que la Red de Espacio Profundo de la NASA tiene que unir varias antenas gigantes para oírla. La red tiene tres estaciones repartidas por el mundo, y una está junto a Robledo de Chavela, a unos 60 km al oeste de Madrid, gestionada para la NASA por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA). En abril de 2024, sus seis antenas escucharon juntas a la Voyager 1 por primera vez, porque la señal de la sonda es más débil que la de cualquier otra nave que sigue la red, informó la NASA.
Apagar cosas para seguir viva
La Voyager funciona con generadores termoeléctricos de radioisótopos: cajas que convierten en electricidad el calor del plutonio al desintegrarse. Pierden unos 4 vatios de potencia cada año, explica la NASA, así que el equipo tiene que decidir una y otra vez qué se queda encendido.
La sonda despegó con 10 instrumentos científicos, y la mayoría están ya apagados. El instrumento de partículas cargadas de baja energía (LECP), que medía partículas y rayos cósmicos en el espacio interestelar, se apagó en abril de 2026, cuenta EarthSky.
A principios de septiembre, los ingenieros completaron una maniobra que bautizaron como el «Big Bang»: apagaron tres aparatos que ayudan a mantener caliente la nave y encendieron tres alternativas que gastan menos, todo en el mismo instante para que el calor siguiera bien repartido. Unas seis semanas antes habían hecho lo mismo en la Voyager 2. Sin ese cambio, la Voyager 1 habría tenido que perder otro instrumento ya en el verano de 2027, según la NASA e Interesting Engineering.
Dos días de silencio
Y entonces llegó el susto. El 18 y el 19 de octubre, la Red de Espacio Profundo intentó captar a la Voyager 1 dos veces, con 24 horas de diferencia, y no oyó nada. El 20 de octubre, tras unas 48 horas, la señal volvió, y desde entonces el contacto se mantiene.
El equipo descubrió que un grupo de propulsores (los pequeños chorros que mantienen la sonda y su antena apuntando a la Tierra) se había desconectado, y que los de reserva se habían activado solos. Es justo lo que está programada para hacer la protección contra fallos de la sonda: cuando algo parece ir mal, pone la nave en una configuración segura y detiene el trabajo normal. «Es la primera vez que vemos a la nave hacer algo así», reconoció el responsable de la misión, Kareem Badaruddin. Los ingenieros aún investigan por qué ocurrió.
Piensa en la paciencia que hace falta: cada orden que envías para ver cómo está una máquina de 49 años tarda ya casi un día entero en llegar.
Qué pasará ahora
La Voyager 1 cruzará la línea del día luz el 18 de noviembre y seguirá adelante, para no volver jamás. Su gemela, la Voyager 2, unos 3.200 millones de kilómetros más cerca, debería alcanzar la misma marca en noviembre de 2035, según EarthSky, si para entonces sigue funcionando.
Las dos sondas llevan además un mensaje para quien pueda encontrarlo: un disco chapado en oro con saludos en 55 idiomas, 27 piezas musicales y 116 imágenes de la vida en la Tierra, recuerda la NASA. El 18 de noviembre, ese disco estará a un día luz de casa. Nada mal para una máquina diseñada en los años setenta.
Más cerca de casa, los exploradores robóticos también baten sus propios límites: descubre cómo Perseverance batió el récord de distancia recorrida en otro mundo.
Sigue leyendo
- Rubin descubre un posible sexto planeta enano más allá de Plutón
- Perseverance bate el récord de distancia recorrida en otro mundo
- MMX despega: Japón irá a por tierra de Fobos, la luna de Marte
Lo mejor de la semana en tecnología, gratis
Un email a la semana con las noticias que importan, explicadas fácil. Sin spam.
Fuentes
- NASA’s Voyager 1 Conserves Power, Resolves Brief Communications Pause – NASA Jet Propulsion Laboratory, 29 de octubre de 2026
- Farthest human-made object in space loses contact, goes nearly one light-day away from Earth – Interesting Engineering (Kaif Shaikh), 31 de octubre de 2026
- November’s Night Sky Notes: Light-Day Away – NASA Science (Kat Troche), 30 de octubre de 2026
- Voyager 1 to reach 1 light-day from Earth on November 18 – EarthSky (Kelly Kizer Whitt), 26 de junio de 2026
- Six Deep Space Network antennas in Madrid arrayed for the first time – NASA Jet Propulsion Laboratory, 29 de abril de 2024