Durante años, los astrónomos han contado una historia espectacular sobre cómo se despejó el universo primitivo: las estrellas al explotar abrían agujeros en las galaxias y dejaban salir la luz. Un nuevo estudio con el Hubble apunta a lo contrario: las galaxias con los vientos más rápidos son las que dejan escapar menos luz. Si se confirma, buena parte del mérito podría ser de las estrellas jóvenes.
Por qué importa: fue el último gran cambio en la historia del universo, y es la razón por la que podemos ver a través del espacio. Saber qué lo provocó nos dice cómo las primeras galaxias moldearon todo lo que vino después.
La niebla cósmica
Tras el Big Bang, el espacio se llenó de hidrógeno neutro, una especie de niebla que bloqueaba la luz ultravioleta. Hace unos 13.000 millones de años, la radiación de las primeras estrellas y galaxias arrancó electrones a ese gas, un cambio llamado reionización. Y el universo se volvió transparente.
El misterio es cómo salió esa radiación de sus galaxias, que también estaban llenas de gas. La idea dominante era que las explosiones de supernova impulsaban vientos potentes que abrían camino.

Qué ha descubierto el Hubble
Nadie puede observar aquella época con tanto detalle, así que el equipo, dirigido por Cody Carr, de la Universidad de Míchigan, recurrió a sustitutas. Estudiaron seis galaxias cercanas con formación de estrellas de distintas edades, y midieron la velocidad de sus vientos y cuánta luz ionizante escapaba.
Cuanto más fuerte era el viento, menos luz salía. «Nuestras observaciones muestran que estos fotones escapan antes de que se formen los vientos galácticos», explica Carr.
La historia probable tiene ahora dos actos, como explica Universe Today. Primero, las estrellas jóvenes y quizá unas pocas supernovas tempranas abren canales en el gas. Después, a medida que explotan más estrellas, remueven gas y polvo que bloquean la luz. Las supernovas pudieron ayudar un poco al principio y estorbar luego.
¿Hasta qué punto es seguro?
No del todo. Seis galaxias son una muestra pequeña, y las cercanas solo sustituyen a las antiguas, así que aplicarlo al universo primitivo es una deducción. Las simulaciones por ordenador dan a las supernovas un papel central, y este resultado choca con ello. Los vientos más pequeños cerca de las estrellas jóvenes también podrían importar.
Qué viene ahora
El equipo de Carr busca más tiempo de observación con el Hubble para comprobar más galaxias. Las simulaciones también tendrán que revisar qué hacen las estrellas jóvenes con el gas antes de las primeras explosiones. Un bonito recordatorio de que un telescopio de 36 años aún puede desmontar una buena historia.
Sigue leyendo
- Cómo se iluminó el universo tras el Big Bang: simulación Lumina
- El Webb pilla una posible supernova a los días de estallar
Lo mejor de la semana en tecnología, gratis
Un email a la semana con las noticias que importan, explicadas fácil. Sin spam.
Fuentes
- Shining new light on the ‘last major phase transition in the universe’ – Universidad de Míchigan, octubre de 2026
- Supernova explosions first aided, then later impeded, the Epoch of Reionization – Universe Today, octubre de 2026
- Hubble reveals a stunning twist in how the universe emerged from darkness – ScienceDaily, octubre de 2026